El día de hoy es una fecha muy especial para los Socios de la Hermandad del Señor Sepultado de San Nicolás y el pueblo católico en general. Hace 132 años, en un día como hoy, 5 de julio, la hermosa imagen del Señor Sepultado llegó a la ciudad de Quetzaltenango para ser venerada. Este acto trascendental marcó un momento importante en la historia de la ciudad, y hoy se conmemoran también los 32 años de consagración de esta imagen, lo que representa una doble celebración, emoción y bendición para el pueblo de Quetzaltenango.
La celebración de los 132 años de advenimiento del Señor Sepultado de San Nicolás es un evento lleno de significado y devoción para los fieles católicos de la ciudad. La imagen de este venerado Señor Sepultado ha sido un símbolo de fe y esperanza para generaciones de quetzaltecos, quienes se reúnen cada año para rendirle homenaje y agradecer por las bendiciones recibidas.

En esta ocasión tan especial, los Socios de la Hermandad del Señor Sepultado de San Nicolás se unen en oración y celebración, recordando la importancia de esta imagen sagrada en sus vidas y en la historia de la ciudad. La devoción al Señor Sepultado es un pilar fundamental de la fe católica en Quetzaltenango, y su presencia en la Parroquia de San Nicolás es un recordatorio constante del amor y la misericordia de Dios hacia su pueblo.
En estos 132 años de advenimiento, la imagen del Señor Sepultado ha sido testigo de innumerables milagros y favores concedidos a aquellos que han acudido a él con fe y devoción. Su presencia en la ciudad de Quetzaltenango es una fuente de consuelo y esperanza para todos los que buscan su intercesión en momentos de dificultad y necesidad.