La reapertura del parque a Benito Juárez en la zona 3 de Quetzaltenango, llevada a cabo el 9 de diciembre, marca un hito significativo en la revitalización de un espacio que había estado en el abandono. Este evento no solo simboliza la renovación física del parque, sino también un intento de restaurar la seguridad y la vitalidad en un área que había sido percibida como descuidada y peligrosa. En su discurso, el alcalde Juan Fernando López Fuentes enfatizó la importancia del parque como un punto neurálgico en el área comercial de la ciudad, destacando su potencial para atraer tanto a la población local como a los visitantes y poder disfrutar de un ambiente atractivo.

Uno de los aspectos más destacados de la remodelación es la incorporación de una nueva iluminación y atractivos que buscan transformar el parque en un lugar seguro y agradable para el esparcimiento. Sin embargo, el proceso de renovación no estuvo exento de controversias. El alcalde reconoció que los atrasos en la obra se debieron a diversas demandas presentadas por sectores de la población, lo que refleja una división en la comunidad respecto a la remodelación. Mientras algunos celebran la modernización del parque, otros aun se sienten costernados por la tala de árboles, que habían en el sector. argumentando que esta acción no es justificable, incluso con la promesa de reforestación.
La participación del consulado mexicano y del pueblo mexicano en el diseño del nuevo parque es un aspecto que merece ser resaltado, ya que subraya la colaboración internacional en proyectos de desarrollo comunitario. Esta sinergia puede ser vista como un modelo a seguir en futuras iniciativas que busquen mejorar la calidad de vida en Quetzaltenango y otras ciudades de la región.
A pesar de las críticas, el alcalde Juan Fernando López Fuentes expresó su orgullo por los trabajos realizados y agradeció a todos los involucrados en la remodelación.
El futuro del parque a Benito Juárez dependerá no solo de la finalización de los trabajos pendientes, como la instalación de banquetas y la culminación de detalles estéticos, sino también de la capacidad de la administración municipal para escuchar y atender las inquietudes de la población. La esperanza es que, con el tiempo, los nuevos árboles plantados crezcan y contribuyan a la restauración del ecosistema local, equilibrando así las decisiones tomadas en el proceso de remodelación, así como evitar el comercio informal en este sector…


