Quetaltenango –
Totonicapan
El anuncio de la renuncia de monseñor Mario Molina Palma y la designación de monseñor Víctor Hugo Palma Paúl como nuevo arzobispo de Los Altos marca un momento significativo en la vida eclesiástica de esta región. La decisión del papa Francisco, comunicada el 10 de diciembre de 2024, refleja no solo un cambio en el liderazgo espiritual, sino también una continuidad en la misión pastoral que la Iglesia Católica ha mantenido a lo largo de los años.

Monseñor Molina, quien ha servido como arzobispo de Los Altos, deja un legado que seguramente será recordado por su compromiso con la comunidad y su dedicación a la fe. Su renuncia, aunque puede ser vista como un cierre, también abre la puerta a nuevas oportunidades y enfoques en la pastoral. La figura del arzobispo emérito es un recordatorio de que el servicio en la Iglesia no termina con el retiro, sino que continúa en otras formas, ya sea a través de la oración, el consejo o la participación en actividades comunitarias.