En Guatemala, subirse a un bus sigue siendo, para miles de personas, un acto de necesidad… pero también de incertidumbre. El 26 de diciembre de 2025, el accidente del bus de la empresa Sinaloa volvió a recordarnos una realidad que duele: el transporte colectivo continúa funcionando entre el descuido, la improvisación y la falta de controles reales.
No se trata de un hecho aislado. Son historias que se repiten en carreteras y rutas del país: unidades en mal estado, mantenimiento deficiente, exceso de velocidad y conductores que, muchas veces, no cuentan con la capacitación adecuada para transportar vidas humanas. A esto se suma una práctica peligrosa que persiste: la competencia desmedida por pasaje, que empuja a maniobras imprudentes, carreras entre buses y decisiones que ponen en riesgo directo a los pasajeros.
Mientras estas condiciones se normalizan, las tragedias continúan ocurriendo. Las familias enfrentan pérdidas irreparables y quedan solas ante gastos médicos, funerarios y un dolor que no se borra con comunicados oficiales ni promesas tardías. La supervisión, una vez más, suele aparecer solo después del accidente.
Desde la mirada ciudadana, preocupa que la vida humana continúe siendo secundaria frente a intereses económicos, negligencia operativa y una fiscalización débil. No se puede seguir permitiendo que la velocidad excesiva, la falta de mantenimiento y la ausencia de personal verdaderamente capacitado sigan cobrando vidas en las carreteras del país.
La seguridad vial no debe ser un tema circunstancial ni reactivo. Debe ser una prioridad permanente. Implica controles reales, sanciones efectivas y una transformación profunda en la forma en que opera y se supervisa el transporte colectivo.
Este medio de comunicación Más de Mi Xela creemos que la memoria de las víctimas exige algo más que luto: exige acciones. Exige investigación, responsabilidad y cambios reales en la regulación y fiscalización del transporte público. Porque nadie debería salir de casa sin saber si volverá.
Cada viaje debería ser seguro.
Cada vida importa
Redacción: Más de Mi Xela
Fotografía: Redes Sociales